
Ayer leyendo "una historia en bicicleta", de Ron McLarty, tuve un pensamiento. Debia escribir sobre la muerte de mi padre.
Ese jueves era el primer dia de actos festivos en Cheste con razon del gran premio. Nunca habia ido un jueves, pero era un buen dia para acercarse por el pueblo bullicioso y sediento de GranPremio, uno de los alicientes era la paella gigante que hacian y la cerveza gratis :D (y porque no me gustara a mi la cerveza?)
El caso es que nos reunimos en la gasolinera de quart de poblet, la mayoria llego tarde (clasica concentracion de socarrat's) y nos fuimos para cheste. Una vez alli, el grupo inexplicablemente se dividio en dos, basicamente los que queriamos ir a la paella gigante y los que no, que preferian ir a un bar.
La paella gigante habia sido deborada en cuanto llegamos (ya eran las 11 y la gente tiene mucha hambre por lo que se ve) y en lugar de la paella me encontre a borja y a unos cuantos amigos del club gs500 (mi ex moto).
El caso es que por cosas de la globalizacion, acabamos cenando en un kebab, patri, dani y monico, y la conversacion fue de lo mas agradable. Monico nos conto su viaje a Duvrovnik, sus planes de viaje a las Antillas Holandesas, fue una noche de motos y anecdotas, llegue a casa sobre la 1 o asi, me acoste, pensando que poco me faltaba para que sonara el despertador y volver a currar.
Recuerdo haberme levantado en mitad de la noche al servicio, que esta delante justo de la habitacion de mis padres. Como siempre lo hacia en silencio, sin encender la luz, pues la habitacion estaba siempre abierta. A veces me paraba en el marco de la puerta a oir respirar a mi padre, una respiracion fuerte, me alegraba oir esa respiracion aunque sabia que era dolorosa, significaba que estaba vivo, que no era poco. Muchas veces sabia si estaba despierto o no solo con oirlo. Aquella noche creo recordar que su respiracion era mas tenue.
A las 6.30 me despierta Mariajesus. "el papa no respira, que hacemos?" La respuesta era obvia no, pero estaba claro que ella no habia procesado que se habia muerto. Evidentemente me levante como un resorte, entre en el cuarto de mis padres, y comprobe que ya no respiraba. Le di un beso y fuimos al comedor en zafarrancho general a empezar a organizar.
Lo que mas me impresiono de todo el proceso fue la visita a la funeraria y el comercial de esta. Este tenia cara de sueño cuando nos recibio, no se porque me dio la sensacion de que hacian guardia en la funeraria. Era un tio bien plantado, me llamo mucho la atencion que tenia las cejas perfectamente depiladas. Pense que no era un mal trabajo, los clientes (al menos nosotros) son complacientes, no van a ponerse muy pesados...
El caso es que luego fue este mismo comercial el que vino con el coche funebre a llevarse a mi padre y a maquillarlo y vestirlo para el tanatorio. Ya no me parecio tan buen trabajo. Me acordare toda la vida del gesto que hizo, se quito la americana y se introdujo la corbata en el hueco entre dos botones. En ese momento, me ocupe de mi madre, a la que quise evitar que viera la escena. Me costo trabajo convencerla, me dijo "es que nunca nos hemos separado, dejame que me despida de el"...
Supere mi curiosidad y deje que se fueran los dos funerarios cerrando la puerta del pasillo, sin ni siquiera asomarme al balcon a ver cual era el coche funerario... impropio en mi.
El resto del dia y los acontecimientos que le siguieron, fue una lucha por aparentar calma y tranquilidad, como si no hubiera pasado nada.